jueves, 14 de abril de 2011


Breve historia del teatro argentino en sus orígenes

Una de las expresiones populares más antiguas es el teatro. Los orígenes en algunas culturas se remontan a miles de años y a veces hasta se pierde el rastro debido a que tiene sus raíces entre los sectores más humildes de un pueblo.
El teatro es una expresión popular que nace de la necesidad de comunicación de los diversos estados del alma, planteos filosóficos, , aún los más rudimentarios, historias, leyendas, ficción y toda clase de improvisación que demande la atención del oyente, del espectador y público en general, incluso el callejero.
Cada país , cada cultura, lo expresa a su manera, pero la intención que contiene en sí el teatro es la misma y única a través de la historia.
Entretiene, educa, informa.
La historia de nuestro teatro, el argentino, es relativamente cercano por la condición histórica que no sobrepasa los doscientos años aún.
Sin embargo, el caudal de obras é intérpretes que ha transitado nuestro teatro, es sin duda, de los más ricos en expresiones, y tal vez, por la misma razón que no ha desaparecido, si bien las condiciones para los actores van cambiando conforme cambian las épocas, los gobiernos,y todo tipo de situaciones políticas, que a veces los llevan a emigrar a otras latitudes.
Lo que me propuse en esta nota es hablar de los orígenes del teatro argentino como punto de partida de esta expresión popular, de la que no mucho se habla y que bastante se desconoce, pero que considero que a más de algún lector de esta página le pueda interesar, aunque sea, por simple curiosidad.
Ateniéndonos a un punto de partida histórico, podemos decir que el teatro nacional argentino, parte de la Revolución de Mayo de 1810.
El teatro argentino nace, pues, como entidad nacional, con la Revolución, pero de hecho ya existía y por ello nuestra escena posee también una especie de prehistoria que corresponde a lo que se designa como "época colonial"o de denominación prehispánica.
En las tierras que hoy componen el mapa geográfico de la R. Argentina, los conquistadores no hallaron, a diferencia de otras latitudes de América, expresiones de un accionar teatral particularizante.
Apenas descubrieron ciertos fermentos en algunas danzas y ceremonias religiosas que los misioneros se apresuraban a utilizar para que sirvieran de vehículo a la nueva religión y al nuevo orden social que debía implantarse y regir en el mundo recién descubierto.
Se estima que los primeros espectáculos formalmente teatrales que se conocieron en Bs. As. datan de principios del siglo XVIII. De mediados de ese mismo siglo siglo (1747)llegan documentos que certifican la realización de grandes festejos en honor del nuevo rey, Fernando VI, entre los que figuraron la interpretación, sobre un tabladillo improvisado, de dos comedias de gran atracción en la Corte lejana: "Las armas de la hermosura" y Efectos de odio y amor" de Calderón de la Barca.
Al poco tiempo volvió a repetirse la experiencia con "Primero es la honra" de Moreto, y "La vida es sueño de C. de la B.Luego no debieron faltar tales espectáculos(registrados o no por los cronistas), durante las festividades religiosas y conmemoraciones cortesanas.
Dada la aficción por el teatro que caracteriza a los españole de todos los tiempos, no cuesta suponer que también aquí, a semejanza de lo que ocurría en España, se hayan ofrecido funciones en corrales preparados al efecto, y en los patios y salas espaciosas de las casonas señoriales de la época.
Decimos esto porque trasciende de las preocupaciones de ciertas gentes y sobre todo del interes y la diligencia del Virrey Vértiz y Salcedo, la necesidad imperiosa de un local en donde efectuar representaciones teatrales.Juan José de Vértiz y Salcedo, nacido en Méjico y que en la fecha que importa nuestro tema, había cruzado ya los sesenta años, era una de las personalidades más relevantes de la Colonia, tanto por su investidura de Virrey del Río de la Plata, como por la solidez de su cultura y sus ideas progresistas. Ya había fundado el Colegio San Carlos y establecido la casa de los niños expósitos(obra suya) y la primera imprenta con que contó Bs.As. cuando advirtió la conveniencia de levantar una Casa de Comedias como las que existían en otras ciudades principales de la América española.
Hombre culto, consideraba el teatro como una de las mejores escuelas para las costumbres; hombre político, lo estimaba muy oportuno para esta ciudad que carece"de otras diversiones".
El propósito era construir un teatro de la importancia que requería "la capital de este virreynato", pero como se presentaban algunas dificultades y de cualquier manera habría de pasar algún tiempo antes de que pudiera habilitarse una sala de tal magnitud, Vértiz autorizó a Francisco Velarde quien había elevado el proyecto a su consideración, para que, entretanto, levantase un galpón en el que pudiera habilitar , en forma provisional, la casa de Comedias.
El nombrado Velarde lo levantó, en efecto, en la esquina de las calles que hoy conocemos como Perú y Alsina, en una parte de la ciudad cuya edificación se componía de ranchos .(La ranchería)
Todo ello ayuda a comprender por qué el pueblo dió a ese primer teatro el nombre de la Ranchería, desentendiéndose de otros, como el Coral de Comedias, o del oficial y más pomposo, Casa de Comedias.
La ranchería era un galpón de ladrillos, tirantería de la mejor madera del Paraguay y techo de paja. El escenario era bajo y en la parte superior de la boca lucía una inscripción con letras doradas que decía"Es la comedia, espejo de la vida".Se inauguró en Noviembre de 1783 y en él se trabajó por espacio de ocho años.
Las noches en que había espectáculo, se encendía un farol en la farmacia de los Angelitos que se hallaba a una cuadra de distancia.(Hoy Chacabuco y Alsina)Vértiz no sólo defendió en todo momento la actividad de este primer teatro estable que tuvo la ciudad, sino que se preocupó por facilitar el acceso al local, empedrando las calles dotándolas de alumbrado y hasta concurriendo con frecuencia a las representaciones para dar ejemplo.
A mediados de Agosto de 1782, un cohete disparado desde una iglesia cercana con motivo de una celebración patronal, cayó sobre el techo de paja de La Ranchería y lo destruyó totalmente.
En el lapso que funcionó la provisional Casa de Comedias, se representaron en forma casi total, obras del repertorio español: dramas, comedias, pasos, sainetes, loas etc. Decimos casi total porque se produjo , asimismo, el estreno de una producción de autor local y posiblemente se presentó otra cuyo creador se desconoce pero todo permite suponer que fuera "americano", el primer hecho trascendente sobre el que no existen dudas, es la interpretación en 1782, el mismo año dl incendio de la Ranchería, de la que se considera la primera obra de autor criollo que llegara al escenario del primitivo teatro.
Se trata de Siripo, tragedia en cinco actosde Manuel José de Lavardén.
Lavardén había nacido en Bs. As. y contaba 35 años en el momento de llevar a escena la tragedia.Representante de la clase liberal y progresista, poseía una firme inquietud intelectual, una firme sensibilidad de poeta y los conocimientos necesarios para proponer soluciones a problemas de carácter político-económico, que a su criterio, frenaban el normal desarrollo del país.
Como poeta es de recordar su Oda al Rio Paraná, tan celebrada. Como promotor de cultura: la organización de la Sociedad Patriótica Literaria y Económica y otras actividades muy importantes, pero a nosotros nos interesa por su labor dramática,
Siripo tiene la importancia, además de lo señalado, de referirse a una de las actuaciones de la conquista del Río de la Plata, previa a la Primera fundación de Bs.As. por Pedro de Mendoza,así se supone pues el libreto había desaparecido en el incendio de la Ranchería y sólo ha llegado hasta nuestros días, la copia de un segundo acto, muy cuestionado por los investigadores como original de Lavardén.
Se estima, si embargo que el autor dramatizó uno de los episodios del poema "Argentina " de Ruy Díaz de Guzmán en el que narran los sucesos ocuridos entre las fuerzas de Sebastián Gaboto que habían quedado en el fuerte Santi Spíritus"mientras el audaz aventurero seguía remontando el Paraná.
Hasta aquí llegamos con los primeros datos sobre el origen y los primeros pasos del teatro argentino en la ciudad de Buenos Aires.

Bernardina Coelho






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